7 dudas sobre la dieta BARF o cruda para mascotas

Alimentar a nuestros perros y gatos con comida cruda es cada vez más popular, pero muchos dueños tienen dudas sobre cómo empezar o si será adecuado para su mascota. Desde culturaanimal.es queremos ayudar a resolver esas dudas con este artículo.

Las dietas BARF (BiologicallyAppropriate Raw Food)o ACBA en español (Alimento Crudo Biológicamente Apropiado), es un tipo de alimentación que se basa en productos crudos, sin cocinar, utilizando carne, vísceras, huesos, fruta y verdura. Aunque en realidad no se trata de ninguna revolución, pues es volver a la alimentación original de estos animales, la industria de los alimentos para mascotas ha conseguido, en los últimos 100 años, que dudemos si es mejor alimentar a nuestro perro o gato con carne cruda o con bolitas hipercocinadas.

Veamos algunas de las dudas principales que nos pueden surgir.

¿Se volverá agresivo al probar carne cruda y sangre?

Tu perro o gato no va a asociar la comida del plato con una presa viva, aunque fuera una pieza entera, de conejo, por ejemplo, así que no va a “despertarle” ningún instinto de caza.

¿Puede enfermar con las bacterias que haya en la carne cruda?

Los perros son animales oportunistas y comen carne de presa recién cazada cuando pueden y cuando no, recurren a la carroña o la basura, por lo que la evolución les ha dotado, igual que a los gatos, de un pH muy ácido en el estómago (pH 2-3 frente al pH 4-5 de los humanos). Esto significa que muy pocas bacterias sobreviven a su sistema digestivo. Aun así, en el caso de las dietas BARF comercializadas, los productos pasan todas las pruebas para consumo humano y además se sirven congelados. La triquinosis y la toxoplasmosis, por ejemplo, se destruyen con la congelación. Solo habría peligro con el virus de aujeszky, presente en los cerdos, por lo que ese tipo de carne no se ofrece en las dietas BARF comerciales.

¿Nutricionalmente es suficiente con esta dieta? ¿Está balanceada como los alimentos para mascotas habituales?

Si te decides por hacerles tú la comida en casa, hay muchas guías en internet que puedes consultar para darles todos los nutrientes que necesitan. Si, por otro lado, prefieres encontrar a quien lo prepare por ti y te lo entregue congelado con el tamaño que necesites, cada vez hay más empresas que comercializan dietas BARF. En cualquier caso, estas dietas deben incluir carne de músculo, pero también órganos, hueso molido, fruta y verdura. Verás que los carbohidratos son casi inexistentes, pues, a diferencia de los humanos, los perros obtienen su energía principalmente de las proteínas. Los cereales se introdujeron en los piensos por una mera cuestión económica, pero no por su utilidad en la nutrición animal.

Los gatos, por su parte, son más puramente carnívoros y por tanto el porcentaje de carne que deben tomar es mayor. Les dejamos un ejemplo de ingredientes de un preparado BARF para perro y gato y los de un pienso de una marca muy conocida, para que comparen. Es información oficial sacada de sus páginas web.

Ejemplo de ingredientes de preparado BARF para perros:

Composición: conejo (78,7%)*, zanahoria (7,7%), calabacín (5,6%), manzana (4,2%), remolacha (1,4%), semillas de cáñamo, coco, alfalfa, nannochloropsis gaditana (fitoplancton), ascophyllumnodosum (algas marinas).

*Carne de músculo (componente principal), hígado, corazón, pulmón y hueso molido rico en calcio y otros minerales – todo en su relación natural.
Aditivos nutricionales (por kg): Vitamina E 28mg (origen natural).

Ejemplo de ingredientes de preparado BARF para gatos:

Composición: conejo (95%)*, zanahoria (3%), coco, cáscara de escaramujo, levadura de cerveza, nannochloropsis gaditana (fitoplancton), ascophyllumnodosum.

*Carne de músculo (ingrediente principal), hígado, corazón y hueso molido rico en calcio y otros minerales.
Aditivos nutricionales (por kg): Vitamina E 60mg (origen natural), taurina 1,2g.

Ejemplo de ingredientes de alimento premium para perros de marca muy conocida.

Ingredientes: proteínas de ave deshidratadas, maíz, harina de maíz, grasas animales, trigo, arroz, gluten de maíz, hidrolizado de proteínas animales, pulpa de remolacha, aceite de pescado, aceite de soja, minerales, levaduras, hidrolizado de crustáceo (fuente de glucosamina), hidrolizado de cartílago (fuente de condroitina).

Aditivos (por kg): aditivos nutricionales: Vitamina A: 15500 UI, Vitamina D3: 1000 UI, E1 (Hierro): 43 mg, E2 (Yodo): 4,3 mg, E4 (Cobre): 13 mg, E5 (Manganeso): 56 mg, E6 (Zinc): 168 mg, E8 (Selenio): 0,08 mg – Aditivos tecnológicos: Clinoptilolita de origen sedimentario: 5 g – Conservantes – Antioxidantes.

¿Cómo introduzco la dieta BARF en su alimentación?

La forma más racional sería hacerlo de forma gradual, es decir, introduciendo la comida cruda poco a poco sin eliminar el alimento habitual, cada vez en proporciones inversas, hasta que solo le des cruda. Hay que tener en cuenta que la posibilidad de que tengan diarreas en el proceso existe, al igual que cuando se cambia de una marca de alimento para mascotas a otra. No debemos preocuparnos siempre y cuando no dure demasiado.

De todas formas, aunque parezca increíble, muchos perros que nunca han probado la carne cruda pueden adaptarse a ella de un día para otro sin ninguna consecuencia. Tras 24 horas en ayunas, para que el alimento para perros que quede en sus intestinos desaparezca por completo, se les puede dar la dieta BARF y muchos perros la aceptan sin diarreas ni problemas.

Los gatos pueden ser un poco más problemáticos, pues los cambios de dieta no lo llevan tan bien. En ese caso habrá que ingeniárselas para que la vayan probando poco a poco. Cuando la acepten, se volverán locos por ella.

¿Qué cantidad debo darles?

En las páginas de las comercializadoras vienen tablas con los porcentajes, normalmente entre un 1,5 y un 6% de su peso corporal, dependiendo del tipo de actividad que realice nuestra mascota. Lo recomendable es ir controlando su peso hasta llegar a la cantidad que haga que se mantenga estable.

Si mi perro tiene problemas digestivos, ¿es recomendable esta dieta?

Absolutamente. Precisamente muchos dueños llegan a estas dietas porque ya no saben qué hacer con la alimentación de su mascota. Muchas de las alergias y las diarreas provienen de los productos que se utilizan en los alimentos para mascotas a los que estamos acostumbrados, para darle consistencia a la bolita, para que sean más apetecibles o para mejorar las heces, pero que no tienen valor nutricional.

Muchos veterinarios empiezan ya también a asociar enfermedades como la diabetes, la artritis, enfermedades cardiovasculares, enfermedades inflamatorias intestinales (IBD) o enfermedades autoinmunes a una alimentación tan alejada de aquella para la que el perro y el gato están diseñados evolutivamente.

Lo cierto es que muchas de las alergias alimentarias desaparecen con las dietas BARF y el sistema digestivo sale fortalecido.

¿Es más caro que un alimento premium?

Frente a un alimento barato poco se puede hacer, pero si le damos un alimento para mascotas de los caros y le cocinamos en casa, posiblemente salgamos beneficiados económicamente. Si compramos el alimento BARF en una tienda, ya preparado, para gatos o para perros pequeños y medianos, posiblemente no notemos mucho la diferencia. En el caso de perros grandes, de 25 kg o más, el precio se dispara y sí sale más caro que un alimento de los llamados premium.

En conclusión, las dietas BARF no son un cambio sino una vuelta a la alimentación para la que están preparados nuestros perros y gatos evolutivamente. Las mejoras en los procesos de control de calidad y congelación, junto a una concienciación general sobre la importancia de la alimentación, han ayudado a que vuelva a surgir la comida cruda como alternativa a los alimentos para mascotas tradicionales, que sí fueron una revolución en la alimentación animal y que permitieron el acceso a una nutrición completa a muchos perros que no la tenían. Además de los beneficios físicos de estas dietas, hay que añadir los beneficios psicológicos que suponen para el perro y gato masticar carne, con su olor y la variedad de sabores, pues ya no hay motivo para no cambiar del conejo al cordero y del cordero al ciervo o a la vaca. El momento de “sentarse a la mesa” vuelve a ser para ellos uno de los mejores momentos del día.

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