Consejos para diseñar un jardín pequeño

No es necesario tener un terreno muy grande para disfrutar de las plantas y la jardinería, un pequeño espacio al aire libre puede ser un jardín de tamaño perfecto para ti. Si tiene espacio suficiente para cultivar unas cuantas plantas, un rinconcito donde sentarte a descansar y una bonita vista desde el interior de la casa, tienes un buen jardín. Y si lo cuidas con cariño, te recompensará durante todo el año. Nuestras amigas de Guía de Jardín nos cuentan cómo hacerlo.

7 reglas de oro para jardines pequeños

La jardinería es una ciencia bastante personal en la que las reglas las marcas tú mismo. Puedes plantar aquello que más te guste y hacer composiciones de formas y colores a tu antojo. Sin embargo, hay siete principios que te ayudarán a obtener lo mejor de tu espacio, y te los vamos a contar.

Las vistas

Trabaja siempre las vistas desde el interior de tu casa para disfrutar de tu jardín cuando estás dentro trabajando o desde tu sillón favorito.

La forma

Opta por formas geométricas, curvas o rectas. Hazlo a tu gusto pero, si dudas, utiliza las rectas. Puede parecer que las curvas aportan suavidad al jardín, pero los espacios exteriores se suavizan conforme las plantas crecen; los mejores diseños contrastan la suavidad de la plantas con la limpieza y nitidez de los bordes.

Sencillez

Diseña un jardín sencillo y recuerda la “regla del tres”. Utiliza, como máximo, tres tipos de materiales para el suelo: césped, grava y losas, por ejemplo. Esto le da coherencia y consistencia a tu jardín. Se puede hacer un jardín bonito utilizando más materiales, pero también es más difícil, y ¿para qué complicarte la vida?

La regla del tres también se aplica a los colores que utilices: paredes, muebles, accesorios, plantas, etc. Limita la paleta y tu jardín se verá mucho mejor.

Las plantas

Con las plantas, cuando se trata de un jardín pequeño, hay que aplicar los mismos principios que con el diseño: cuanto más simple, mejor. Planta grupos grandes de unas pocas variedades, el efecto es más estético y el mantenimiento mucho más sencillo.

La iluminación es importante

No solo para cuando estás ahí, también para resaltar la vista desde la casa. A las 10 en punto de una noche de invierno tu jardín se verá tan fabuloso como al mediodía del verano. Comienza por la funcionalidad: iluminar escaleras, zonas de descanso, senderos. A continuación, ilumina cualquier elemento que quieras destacar: una fuente, un árbol, una superficie de paredes interesante.

Privacidad

Cuando el jardín es pequeño, puede ser complicado darle privacidad, pero un arbusto cuidadosamente colocado, una celosía o un pequeño enrejado en el lugar oportuno es posible solucionarlo y conseguir un rincón del jardín que sea completamente privado.

Muebles

La mayoría de las personas desean sentarse en el jardín para disfrutarlo en sus momentos de relax. Necesitarás un lugar donde hacerlo, así que piensa en los muebles. ¿Quieres sentarte en una mesa y hacer un comedor exterior? ¿O quiere descansar en los sofás y convertir tu jardín en una sala de estar al aire libre? Con suerte, puede que tengas espacio para ambos. Vale la pena dedicar unos momentos a pensar dónde colocar cada cosa. Observa a qué hora del día recibe sol cada zona.

Elegir las plantas perfectas

Una estructura de arbustos y plantas robustas de hoja perenne mantendrá el interés durante los meses fríos. Busca plantas llamativas que funcionen durante un largo período. Si tienes sol, la lavanda es una gran opción: da flores en verano y, si se recorta en otoño, se verá bonita durante todo el invierno.

Los bulbos brindan un espectáculo sensacional desde finales de invierno hasta el verano: crocus, tulipanes, allium, iris, agapantos, etc. Hay muchos para elegir, y sus brillantes colores destacarán sobre el fondo de arbustos verdes. Sobre paredes y vallas puedes plantar trepadoras: trachelospermumjasminoides, clematis, madreselva, buganvilla, etc. Hay muchas opciones.

Se dice que las rosas son las reinas del jardín, y es que son incomparables tanto por el aroma como por el color. Siempre vale la pena pensar en los aromas en un pequeño jardín, los más pequeños son el lugar perfecto para apreciarlos. Si el jardín se puede ver desde el interior de la casa, no descuides las plantaciones de invierno para que tenga buen aspecto durante los meses más oscuros.

Un jardín de bajo mantenimiento

La jardinería es un pasatiempo fabuloso, pero nadie quiere regresar a casa del trabajo y pasar todo el rato cuidando de las plantas. Lo ideal es dedicarle un rato el fin de semana y disponer de tiempo libre para disfrutar de él. Te damos algunos consejos para que tu espacio verde sea fácil de mantener.

  • Un diseño simple facilita el mantenimiento.
  • Minimizar la variedad de plantas ayuda a reducir el trabajo: si solo tienes tres o cuatro tipos diferentes, será mucho más fácil cuidarlas.
  • Piensa concienzudamente en el pasto. El pasto es la planta que más trabajo y consumo de agua requiere. Hay que segar una o dos veces por semana durante el verano y puede necesitar mantenimiento también en invierno. Si no tienes tiempo o ganas, piensa en otras opciones como sustituirlo por grava o prescindir de él.
  • Almacenamiento. Es mucho más fácil mantener el jardín ordenado si tienes un lugar donde poner las cosas.

Errores que debes evitar

Cuando no sabes nada de jardinería, es normal cometer algunos errores. Para que a ti no te pase, te dejamos la solución a los fallos más frecuentes entre los jardineros novatos.

Complicar el diseño de un pequeño jardín es, probablemente, el error más común. Poner muchos materiales diferentes, demasiadas zonas o llenarlo de diferentes tipos de plantas puede dar un aspecto confuso y poco agradable.

Puede parecer una buena idea instalar el mismo pavimento que hay dentro de casa para dejar que el espacio fluya, pero en realidad, el pavimento de interior no soporta las condiciones del exterior (sol, lluvias, temperatura, etc.) y puede perder el color e incluso romperse. Instala un pavimento apropiado para suelos al aire libre.

Dejar que las malezas invadan el espacio (porque parecen flores bonitas) es uno de los errores más comunes y desalentadores. Limita el número de plantas. Con menos tipos de plantas, las conocerás mucho más rápido y podrás distinguir claramente una mala hierba en cuanto brote.

Finalmente, el mayor error es no hacer algo con tu jardín. Un jardín puede ser un espacio maravilloso para trabajar en él, descansar, observarlo y disfrutar con todos tus sentidos. Aunque no tengas nociones de jardinería, dale una oportunidad y te recompensará con muchas satisfacciones.

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