Sí, puedes terminar tus vacaciones estando saludable. Aquí te mostramos cómo

Bienvenido a las vacaciones. Donde todo el mundo parece estar conspirando contra tus deseos de estar en forma con sus planes, viajes y comidas poco saludables.

Pero los expertos dicen que, si eres perfeccionista, las vacaciones pueden realmente ser un momento saludable y que vaya acorde con tu plan de ejercicio y hábitos alimenticios.  En lugar de concentrarte en lo que vas a saborear en las reuniones que tengas, concéntrate en lo que debes restringir.

Acá están los consejos de nuestros nutricionistas, entrenadores personales y coaches sobre cómo llevar tus vacaciones.

Mantente en movimiento y haz de ello algo social

“Mantenerte en movimiento todos los días durante vacaciones mantendrá tu metabolismo activo. Reprograma tus conceptos de ejercicio y enfócate en incorporar maneras divertidas de estar activo en las reuniones. Tomen un paseo familiar, pasen días de campo donde corran y jueguen a la pelota, anden en bicicleta. Hay muchísimas posibilidades, sólo piensa de manera no convencional y así no te sentirás obligado a ir al gimnasio.”

Carolina Melcher, nutricionista destacada en Providencia.

“Con una simple caminata de 20 minutos, estarás quemando 100 calorías. Además, ir de paseo también mejora tu estado de ánimo y libera endorfinas que ayudan a mantener la felicidad y combatir la depresión. Tomarte 20 minutos (o incluso 6 si son de alta intensidad), es mejor que nada.”

Diego Loy, entrenador personal destacado en Providencia

“Únete a una clase o grupo de personas interesadas en alcanzar los mismos fines y trabajar juntos. Cuando todos trabajan juntos, se crea un nexo más fuerte que con solo un compañero. Creo que un grupo tiene más impacto y capacidad de empoderamiento porque, incluso si una persona no aparece, está todo el resto allí.”

Oscar Burboa, entrenador personal destacado en Santiago.

Antes de una fiesta, come más proteínas y entérate del menú

“Los días de fiesta incrementa un poco tu ingesta de proteínas para mantenerte satisfecho por más tiempo. También reduce los carbohidratos. Redúcelos a la mitad durante el desayuno y almuerzo para hacer espacio a los carbohidratos extra que vas a ingerir durante la fiesta. Algunas personas se saltan comidas para prepararse para un gran evento y no es buena idea. Terminas yendo hambriento a la fiesta por lo que comes dos o tres veces más de lo que comerías si hubieses comido normal durante el día.”

Francisco Soto, entrenador personal destacado de Quilicura.

“Si puedes, adelántate e intenta conocer el menú. Si sabes qué habrá, puedes escoger mejor tus opciones. Quieres divertirte y disfrutar de la comida, así que de esta forma puedes mantener el control y ser selectivo respecto al origen de la grasa y carbohidratos que comes.

Carolina Melcher, nutricionista destacada en Providencia.

Sé selectivo durante la fiesta

“No vayas a una fiesta diciéndote que puedes comer o beber cualquier cosa. En lugar de eso, fija de antemano cuánta comida y alcohol vas a ingerir y mantente sobre ese plan. Si habrán 20 distintas picadas, convéncete de de ir, observar y escoger dos, tres o cuatro que llamen tu atención; saboréalas bien y disfrútalas durante la noche. De esa forma, te estás permitiendo algo de placer pero con la moderación que sabes que que es la correcta para ti.”

Carolina Melcher, nutricionista destacada en Providencia.

“No te sientas obligado a comer todo lo que hay sobre la mesa. Puedes comer papas fritas cualquier día del año. así que no tienes que comerlas ese día en particular. Escoge lo que sea importante para ti. La comida que sea especial para cierto día, la que te hace feliz. Tal vez nunca comes torta de nuez, así que definitivamente irás por ella, pero no tiene porqué ser así con todo. Organízate para ello.”

Diego Loy, entrenador personal destacado en Providencia

Después de la fiesta ten presente que fue un solo día

“Enfócate en no rendirte después de una noche libre de culpas. Un día libre de culpas no te causará un aumento de peso. Quedarte en un vórtice de culpas y vergüenza en el que piensas soy un fracaso, mi progreso se fue, así que no debería intentar más; sí lo hará. Cuando se trata de una persona perfeccionista, lo que termina causando la ganancia de peso es, nuevamente, la culpa y vergüenza que viene junto al día libre de culpas. La solución es que perdones. Son cosas que pasan. Sólo enfócate y sigue con tu régimen en tu próxima comida.”

Carolina Melcher, nutricionista destacada en Providencia.

“Yo trato de recordarle a la gente que los meses tienen 29 o 30 días más que el día libre de culpas. Así que si te mantienes apegado a tu plan durante esos días, todo va a estar bien.”

Diego Loy, entrenador personal destacado en Providencia

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