Suelo de madera natural vs. suelo laminado sintético

Los amantes de lo natural sienten devoción por la madera como elemento imprescindible en la decoración de espacios. A la hora de elegir el mejor revestimiento para el piso en un proyecto de interiorismo, surge la duda razonable de elegir entre un suelo de madera o la alternativa en imitación que supone el suelo laminado sintético. ¿Cuál de ellos es mejor? ¿Cuáles son las ventajas de cada uno? Y sobre todo, ¿cómo acertar en nuestra elección a la hora de elegir el material adecuado en una obra o reforma?

Conoce los tipos de suelos en madera y laminados: sus diferencias

Pueden encontrar mucha información en este artículo sobre suelos de madera, bastante extenso y documentado sobre sus propiedades específicas. Por nuestra parte, en esta oportunidad vamos a contrastar sus ventajas e inconvenientes, frente a la opción cada día más extendida y demandada de los suelos laminados.

Tanto en obras, reformas y procesos de construcción, como en proyectos de interiorismo y decoración, la elección e instalación de los revestimientos para el suelo es uno de los aspectos más importantes que hay que tener en cuenta.

No en vano es la base de todo espacio y por tanto elegir el tipo de material más adecuado es un factor determinante, ya sea en una vivienda, negocio o un espacio de trabajo como una oficina o despacho.

Debemos tener en cuenta que el suelo es un elemento decorativo en sí mismo. Además, por su papel protagonista de la superficie útil que ocupa, ha de armonizar con y en el conjunto arquitectónico-constructivo: ventanas, iluminación, calefacción, mobiliario, textiles… Ha de ser parte integradora de un todo a la hora de decorar un espacio.

Suelo de madera interior: nobleza, confort y prestaciones

En este sentido, la madera figura entre las materias primas favoritas de interioristas, decoradores, arquitectos, constructores y también por parte del público en general. Su calidez, aspecto y excelente acústica, propias de un material noble, son indiscutibles y las razones de su irresistible atractivo.

Una de las principales características del suelo de madera natural es que no hay dos piezas iguales. Su veteado y sus nudos son como una huella dactilar que hace que cada pieza resulte única, así como sus sutiles diferencias de tonalidades.

Suelos laminados: resistencia y funcionalidad probadas

Los suelos laminados sintéticos, por el contrario, se producen de manera artificial y por tanto, todas sus piezas son exactamente iguales, lo que le confiere un aspecto homogéneo y de una uniformidad visual realmente perfecta. 

Los suelos laminados tienen una estética cada vez más cuidada y realista, que emula con un sorprendente grado de fidelidad el aspecto y las características del suelo de madera natural en sus distintas presentaciones (tarima, parquet…). Además, sus altas prestaciones técnicas lo convierten en mucho más que un mero sucedáneo.

¿Cómo elegir el tipo de suelo adecuado?

No obstante, debemos tener en cuenta que la fuente definitiva a la hora de recabar información y más allá de los reclamos que podemos ver en la publicidad, es dejarnos asesorar por las recomendaciones de un profesional. Éste puede ser el fabricante, un distribuidor, una tienda de decoración, un estudio de interiorismo o una empresa de reformas.

Diferencias entre suelo de madera natural y de imitación

Los suelos de madera se comercializan en diferentes calidades, básicamente atendiendo a si son macizos, (en una única pieza), o bien fabricados a partir de una sucesión de capas, que le dan el nombre de multicapa.

Su superficie está barnizada y su mantenimiento es más complejo, ya que para devolverle su aspecto natural es necesario lijarlo, acuchillarlo y barnizarlo cada cierto tiempo en función del uso. Estos procesos van restando espesura a las piezas, por lo que la vida útil responde a su grosor y si es macizo o multicapa.

La diferencia entre un suelo de madera en parquet y lo que se conoce como tarima flotante, es la forma en que se instala. Mientras que el primero está encolado al piso, los suelos de tarima en madera no lo están.

Por su parte, los suelos laminados están compuestos por una serie de capas superpuestas por diferentes materiales de alta densidad, que lo hacen particularmente resistente: tanto al tránsito y uso intenso, como al hecho de estar preparado para resistir la acción de la humedad.

Su limpieza y mantenimiento es bastante sencillo. Por otro lado, tiene la gran ventaja de que es mucho más resistente que el suelo de madera al desgaste, los arañazos y las manchas.

El proceso de instalación también es menos complejo en el caso de los suelos laminados que la opción en madera natural, aunque en ambos en necesario preparar bien la superficie donde se va a asentar, en función del tipo de material escogido.

Siempre es importante seguir las instrucciones del fabricante y contar con mano de obra especializada para su colocación. De la experiencia y pericia de los instaladores dependerá el resultado final.

Características técnicas y particularidades

Ante todo, debemos tener en cuenta que un suelo de madera natural no tiene porqué ser mejor que un laminado sintético, ni viceversa. Los motivos que deben decantar la balanza de la elección de un lado u otro tienen que ver más con factores prácticos y funcionales. Por este motivo se recomienda hacer un análisis realista de nuestras necesidades según los siguientes criterios:

Uso. No es lo mismo una vivienda, que un negocio, como una tienda, con mucho tránsito de personas. Si hablamos de una casa, tampoco son iguales las circunstancias de una familia numerosa que las de un matrimonio sin hijos. El suelo de madera requiere de unos cuidados más regulares y específicos que el suelo laminado sintético. En lugares donde la intensidad y la actividad son altas, siempre será preferible decantarse por un laminado

Entorno. Los suelos de madera están desaconsejados en zonas húmedas como cocinas, baños o lugares de trabajo en los que de manera directa o indirecta (vapor, condensación…) pueda entrar en contacto con la acción del agua.

Presupuesto. Es mejor instalar un suelo sintético laminado que un suelo madera de baja calidad. Sé realista con tus posibilidades económicas y elige siempre la mejor opción acorde con tu bolsillo.

Mantenimiento. Los suelos de madera natural requieren un mantenimiento periódico (lijado, acuchillado y barnizado, como ya hemos visto) que el suelo laminado sintético, por el contrario, no necesita, más allá de una fácil limpieza regular. En ambos casos es necesario conocer bien los tipos de productos más adecuados para su mantenimiento.

Condiciones climáticas y entorno. Existen tanto suelos de madera para interior como exterior. El tipo de madera empleada para zonas al aire libre como jardines, así como los tratamientos y los acabados, varían en función del lugar donde se va a instalar.

Los suelos de madera en exteriores tienen un tipo de protección diferente al de los suelos de interior, pero también necesitan de un mantenimiento específico. Lo mismo sucede con los suelos laminados, que por su composición resultan mucho más todoterreno para este tipo de uso.

El presupuesto: precios de un suelo de madera y uno sintético

Nuestra recomendación es ponerte en manos de profesionales cualificados. Ellos conocen de primera mano todas las características tanto de los suelos de madera natural para interior como de los suelos laminados sintéticos.

Gracias a su experiencia y conocimientos, podrán aconsejarte sobre las calidades que mejor se adaptan a tus necesidades, sus precios y cómo elaborar un presupuesto tanto por el suministro del material, como por los servicios de instalación.

¿Por qué opción te decantas: un suelo de madera natural o un laminado sintético?

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