Ventajas de ser freelancer y beneficios para tu vida profesional

El trabajo freelance ha cobrado auge en la última década y cada vez más jóvenes profesionales se deciden por iniciar su carrera de forma independiente.

Parte del atractivo del poder ser tu propio jefe está en la libertad, flexibilidad e independencia económica.

Muchos trabajadores pasan encerrados en una oficina de 9 a 5 sin ventanas al exterior, incluso en una sala enorme con cubículos en donde no ven la luz del sol durante todo el día. Sienten que su vida es esclavizante. Cualquier trámite diurno debe ser encargado a otra persona o solicitar permisos que, por supuesto, nunca son dados de buena gana.

Por otro lado, la falta de oportunidades en empresas para quienes se han quedado sin empleo o quienes lo buscan por primera vez hace que encontrar un trabajo fijo y bien remunerado sea casi imposible.

De hecho, muchos trabajadores jóvenes que se gradúan de la universidad no han conseguido su primer empleo y se encuentran con que las empresas quieren jóvenes con varios años de experiencia. Por eso muchos optan por emprender algo por su cuenta.

Las nuevas tecnologías y la facilidad en la comunicación gracias a internet hacen que hoy en día trabajar freelance en un área que te gusta, sea más fácil que nunca.

Si alguna vez has pensado en que te gustaría trabajar por cuenta propia, pero piensas que no tienes las habilidades para ser freelancer, no te preocupes, hay muchas maneras diferentes de serlo y puedes aprender lo que quieras fácilmente. Especialmente si buscas cursos gratis para aumentar tus habilidades profesionales.

Ahora veamos las principales ventajas de ser freelancer y qué beneficios le trae a tu carrera.

1. No lidiar con el tráfico

En la mayoría de los casos trabajar por cuenta propia te permite laborar desde casa. Esto te permite ahorrar horas valiosas de tu día, que puedes aprovechar para desayunar sanamente, ejercitarte, leer, estudiar o atender tareas de tu hogar.

O si prefieres descansar un poco más, al iniciar tus labores no estarás agotado ni estresado por lidiar con el tráfico, por lo que tendrás más energía para trabajar.

2. Sin códigos de vestimenta

A menos de que se trate de una reunión presencial o videollamada con un cliente, trabajar freelance te permite olvidarte de los códigos de vestimenta de los trabajos.

Aunque esta ventaja, a simple vista, pueda no parecer gran cosa, piensa en el dinero que se gasta en ropa de oficina, zapatos, carteras o maletines, etc. Accesorios que solo sirven para estar en el lugar de trabajo y suelen costar más que la ropa común.

Algunas empresas ofrecen uniformes laborales, pero se suelen cobrar del salario. Y aunque no lo hagan, de cualquier manera, es más cómodo estar en ropa casual.

3. Trabajar desde cualquier lugar

Otra de las ventajas de ser freelancer es que, dependiendo de tu rubro, puedes trabajar desde cualquier parte.

Incluso, puedes trabajar en línea para clientes que ni siquiera se encuentran en tu país. Si estás aburrido de estar en casa, puedes pasar la tarde en tu cafetería favorita, en un parque o en un centro comercial.

Otra opción, si recibes clientes eventualmente es adecuar un área de tu casa o alquilar una oficina de coworking por horas, días o el tiempo que la necesites.

4. Balance entre tu vida laboral y personal

Cuando trabajas en una empresa a tiempo completo, el balance vida / trabajo es solo algo que Recursos Humanos menciona como parte de un manual, pero la verdad es que difícilmente tienes tiempo para encargarte de tus asuntos personales a menos que pidas permiso (a costa de que te lo nieguen o te lo descuenten).

Aun cuando existen licencias especiales por enfermedad, por luto u otros, lo cierto es que no todos los permisos se solicitan por estas razones.

Piensa: Si debes hacer un trámite en el banco, debes sacrificar tu hora de almuerzo para ir o solicitar un permiso. Si tu hijo tiene un problema en la escuela, debes pedir una mañana libre…

Por otro lado, si eres freelancer puedes encargarte de las pequeñas emergencias familiares sin problemas, porque no estás supeditado a un jefe ni a un horario.

Además, si has tenido mucha carga de trabajo y te sientes agotado, puedes tomarte unos minutos o una tarde libre, sin problemas y sin más explicación a nadie.

5. Más margen de ganancias

Como freelancer, tú tienes el control de tus ganancias. No debes llegar a metas para ver ínfimas comisiones que además debes esperar a fin de mes para ver. El margen de ganancia por trabajo es mejor que si laboras para una empresa por comisiones.

Y si hablamos de salario fijo, mientras que en un empleo fijo tienes un salario casi inamovible aun con muchísimo trabajo, siendo freelancer, más trabajo sí significa más dinero.

Además, tú puedes ajustar tus tarifas para negociar con los clientes, rechazar proyectos que no te parezcan bien pagados y elegir con qué clientes quieres trabajar.

6. Más fuentes de ingreso

Al trabajar freelance, cuentas con varias fuentes de ingreso. Si has oído la frase “no poner todos los huevos en la misma canasta”, se trata justo de eso.

Al tener un empleo fijo, si hay recortes de personal y pierdes el empleo, a lo mejor recibes una indemnización y la liquidación de tu contrato, pero debes comenzar de cero a buscar otra vez. Esto puede implicar aceptar otros trabajos con menos pago, volver a un cargo inferior, etc. Eso sin mencionar que mientras buscas un nuevo empleo, no cuentas con ningún ingreso.

Al trabajar freelance, si pierdes un cliente por una u otra razón, siempre cuentas con el resto y eso te permite buscar nuevos proyectos. Esto se convierte en tranquilidad para actuar inteligentemente y planear con calma tu estrategia para lograrlo.

Además, significa que tienes más posibilidad de ganar dinero extra entre más clientes tengas.

Por otro lado, puedes trabajar en más de un área. Por ejemplo, si tienes talento para el diseño gráfico, pero también sabes editar videos o programar, puedes tener proyectos freelance en cualquiera de esas áreas, sin que haya ningún impedimento sobre tu giro de negocios.

7. Trabajas con colaboradores de tu agrado

Seamos honestos: Algunos compañeros de trabajo son “difíciles de llevar”, por decirlo diplomáticamente…

Al trabajar como freelancer, lo normal es que trabajes solo. Pero incluso si te alías a otros freelancers para algún proyecto conjunto, puedes elegir con quiénes quieres trabajar. Si las personas que elegiste te dan problemas, puedes, cortésmente, desecharlos y construir poco a poco una red de colaboradores de tu elección.

8. Puedes cambiar tu negocio en cualquier momento

Como freelancer eres libre de elegir qué servicios quieres ofrecer, agregar cosas que los clientes solicitan o quitar cosas que no funcionan como querías o que no te traen los ingresos esperados. En una empresa esto no es tan sencillo, porque la misma está supeditada a una junta directiva y trámites burocráticos para aprobar o rechazar cualquier decisión sobre nuevos servicios.

Incluso obtener avales para contar con mejor equipo, mejor software o para realizar procedimientos de una forma diferente (pero mejor) es difícil en una empresa, por más que los empleados lo apoyen. Siendo freelancer, la decisión es toda tuya.

9. Te sientes mejor recompensado

Tal vez alguna vez hayas experimentado la frustración del esquema de bonificaciones. Momentos en los que te matas trabajando para cumplir con los criterios de bonos, solo para que al final tu jefe te informe que no hay bonificación porque la empresa tuvo una pérdida. Es bastante frustrante.

Siendo freelancer esto no te va a pasar, ya que, aunque tengas gastos en casa, tú sabes cómo compensarte a ti mismo por lo mucho que has trabajado y ganado: Un nuevo equipo, unas vacaciones, un paseo con tu pareja o hacer esa inversión en casa que tanto has querido.

Esto se traduce, desde luego, en más motivación para trabajar, ya que te encuentras en control de tus finanzas, ingresos y gastos.

10. Seguridad laboral

Aunque para algunos puede parecer extraño o teman renunciar a su empleo por la “estabilidad laboral”, la verdad es que, con el clima económico actual, esa seguridad corporativa ha desaparecido.

Los despidos son más y más comunes cada día y los contratos “en período de prueba” son la norma. Esto significa que pueden despedirte en cualquier momento sin que tengas derecho a vacaciones, aguinaldo, preaviso, ni ningún otro beneficio de los que un trabajador a tiempo completo solía dar por sentado.

Como freelancer, no estás supeditado a decisiones corporativas. Y por supuesto, tú no te vas a autodespedir. Mientras lo desees y busques nuevos proyectos, siempre tendrás trabajo.

Por otro lado, si estás buscando tu primer empleo, pero te encuentras en la típica situación de que “no te contratan porque no tienes experiencia y no tienes experiencia porque no te contratan”, empezar a trabajar por tu cuenta es una gran forma de despegar con tu carrera y ganar experiencia profesional. Posteriormente, puedes buscar un trabajo a tiempo completo si lo deseas, trabajar totalmente freelance o hacer un poco de ambas cosas.

En síntesis:

A lo mejor, el trabajo freelance no es para todo mundo, pero cada día es una opción más viable que mantener un horario de 9 a 5. Sobre todo, si lo que quieres es tener mayor libertad e independencia financiera, hoy más que nunca es buen momento para atreverte.

¡Ánimo y muchos éxitos!


Colaboración: Patricia Gutiérrez, redactora de SoyFreelancer.com

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