Identidad Verificada
Documento de identidad & RUT
Antecedentes verificados
Imágenes & Videos
7 imágenes
1 / 7
Preguntas y Respuestas
¿Cuál es tu proceso típico para trabajar con un cliente?
Trabajamos en seis etapas:
1- Levantamiento: Nos dice metraje, tipo de recinto, uso del piso y plazo. Con eso definimos si el proyecto es viable y en qué rango de valor se mueve.
2- Visita técnica: Evaluamos el estado real del radier o losa: dureza, edad, nivel de agregado a la vista, fisuras, juntas y reparaciones previas. Sin esta visita nadie puede darle un precio serio.
3- Paño de prueba: Ejecutamos una muestra en terreno para que usted vea el acabado real de su hormigón, no una foto de otro proyecto. El hormigón de cada obra responde distinto.
4- Propuesta: Entregamos número de pasos de pulido, nivel de brillo comprometido, plazo, precio por m² y programa de trabajo. Todo por escrito.
5- Ejecución: Trabajamos en seco, con supervisión permanente y coordinación de turnos para operar sin detener su instalación. Reportamos avance diario.
6- Entrega y mantención: Recepción con medición de brillo y entrega del protocolo de mantención. Ofrecemos un plan de micropulido periódico para sostener el resultado en el tiempo.
¿Qué educación o entrenamiento tienes con respecto al trabajo que realizas?
Más de 5 años de ejecución en terreno en pulido de hormigón y pavimentos, sobre miles de metros cuadrados en faenas industriales, retail y logística.
Nuestro equipo está formado en el sistema de pulido en seco: operación de maquinaria industrial de diamante, dosificación de densificadores y sellos químicos, control de granulometrías por paso y medición de brillo. La capacitación es directa con los proveedores de la tecnología y los sistemas que aplicamos, y es continua: cada nueva generación de equipos y químicos exige recalibrar el proceso.
A eso se suma la formación operativa que exigen los recintos donde trabajamos: prevención de riesgos, trabajo en instalaciones en operación y coordinación con las áreas de seguridad de nuestros clientes.
¿Tienes alguna forma estándar para cobrarle a los clientes, si es así, cuál?
Sí. Cobramos por metro cuadrado, y el valor depende de tres variables: el estado del hormigón existente, la cantidad de pasos de pulido requeridos (trabajamos de 3 a 12) y el nivel de brillo comprometido. No es lo mismo un radier nuevo bien terminado que una losa de 30 años con reparaciones.
El precio se fija después de la visita técnica, nunca por teléfono. Un precio dado sin ver el piso siempre termina en un aumento de obra.
Trabajamos con proyectos desde 100 m², con estados de pago según avance y un anticipo de movilización que cubre traslado de maquinaria a faena. Para clientes con mantención recurrente operamos con contrato mensual o por visita programada, que reduce hasta 40% el costo de aseo respecto de un piso sin tratar.
¿Cómo empezaste a hacer este tipo de trabajo?
Empezamos en el pulido dado la falta de profesionales capacitados. En ese momento el pulido de hormigón en Chile se hacía casi todo con agua, lo que significaba barro, retiro de residuos, tiempos de secado y una faena detenida durante días.
Vimos que ese era el verdadero costo para el cliente: no el metro cuadrado, sino los días de operación perdidos. Por eso invertimos en tecnología de pulido en seco y reconstruimos el proceso completo alrededor de eso. Hoy podemos intervenir una bodega, un supermercado o un recinto de salud con el lugar funcionando.
¿Con qué tipo de clientes has trabajado?
Trabajamos con clientes industriales , residenciales y comerciales en todo Chile:
Centros logísticos y bodegas industriales
Supermercados y grandes cadenas de retail
Recintos de salud, incluyendo restauración de pisos en un hospital con el recinto en operación
Locales comerciales, oficinas y showrooms
Constructoras y empresas de aseo industrial que subcontratan la especialidad
Propietarios que quieren mejorar el aspecto de sus casas y darle una nueva vida a sus pisos
Los proyectos van desde 100 m² hasta superficies de gran escala, en radieres, losas, terrazo, baldosa, granito y mármol.
¿Qué consejo le darías a un cliente que quiere contratar a alguien en tu área de trabajo?
Haga cinco preguntas antes de decidir:
1- ¿El pulido es en seco o con agua? Si es con agua, pida que le sumen al presupuesto el retiro de barro, el tiempo de secado y los días que su operación estará detenida. Ahí suele estar la diferencia real de precio.
2- ¿Cuántos pasos incluye? Un presupuesto "por pulido" sin número de pasos no es comparable con otro. Tres pasos y diez pasos son trabajos y precios distintos.
3- ¿Me hace un paño de prueba? Quien no quiere mostrarle una muestra en su propio piso, no sabe cómo va a responder su hormigón.
4- ¿Me compromete el brillo por escrito? "Brillo espejo" no es una unidad de medida. Los puntos lúmenes sí.
5- ¿Tiene su gente al día en seguridad y previsional? Si trabaja en un recinto en operación, un contratista informal es un riesgo para usted, no para él.
Y una advertencia: desconfíe del precio por m² más bajo sin visita técnica. Casi siempre es un presupuesto incompleto que se corrige en obra.
¿Qué debería tener claro el cliente antes de contratar a un profesional como tú?
Cinco cosas que evitan malos entendidos:
1- El hormigón existente manda. El resultado final depende de la dureza, edad y terminación de su losa. No todos los pisos llegan al mismo brillo, y un profesional serio se lo dice antes, no después.
2- El pulido no corrige desniveles ni fallas estructurales. Alisa y densifica la superficie. Si hay hundimientos o fisuras activas, eso se resuelve aparte.
3- El agregado queda a la vista según cuánto se rebaje. Hay que definir antes qué aspecto busca: superficie tipo crema, agregado parcial o agregado pleno. Cambiarlo a mitad de obra cuesta.
4- El área debe estar despejada. El rendimiento diario depende del acceso libre al piso. Un área con racks o mercadería a medio mover duplica el plazo.
5- La mantención define cuánto dura. Un piso pulido y mal mantenido pierde brillo. Con un protocolo simple, o con micropulido periódico, el resultado se sostiene años.